Parvispinus, tercer asalto: lo que sabemos ya y lo que puedes hacer esta semana
La campaña de pimiento arranca con el trips ya dentro de las naves. Qué dice la ciencia de 2026 sobre dónde se esconde, a qué velocidad se multiplica y qué auxiliares funcionan de verdad.

Tercera campaña con Thrips parvispinus instalado de forma intensa en Almería (quinta desde que se detectaron los primeros individuos) y la película se repite: acaba el trasplante del pimiento y la Junta confirma que ya está dentro de las naves de todas las zonas productoras. La diferencia es que esta vez sabemos bastante más que hace dos años. Hay una resolución con medidas obligatorias, hay ensayos publicados con números y hay cosas concretas que puedes hacer esta misma semana.
El sector ha votado con los pies: unas 300 hectáreas menos de pimiento bajo plástico esta campaña, tras un año de plaga y precios flojos (FruitToday). Y el calendario juega en contra: a diferencia del trips occidental, el parvispinus hace su pico entre octubre y noviembre y aguanta hasta enero (Phytoma). Estamos justo en la rampa de subida.
No lo busques en la flor: vive en la hoja
Esto es lo primero que hay que desaprender. Los protocolos de trips que tenemos en la cabeza son los del occidental, que va a la flor. El parvispinus, no. En el ensayo del IFAPA con Biobest y la Politécnica de Valencia, publicado este año en Pest Management Science, solo el 5,5 % de los trips estaban en las flores: el resto, en las hojas (Rodríguez et al., 2026). Las hembras se meten entre los pétalos y bajo los estambres cuando hay flor, pero los machos y las larvas tiran al envés de las hojas jóvenes y a los brotes (revisión en JIPM, 2026).
Por eso "no veo nada en las placas amarillas" no significa nada. Y por eso la resolución obliga a trampeo masivo con dos placas azules por cada amarilla. Lo que funciona en campo es sencillo y pesado: dar la vuelta a hojas jóvenes y brotes en las zonas más calientes de la nave, sobre todo cerca de bandas y puertas, y hacerlo cada semana.

Trips en una flor de pimiento. En el caso del parvispinus, la flor es la excepción: hay que mirar el envés de la hoja. Foto: Metin Güleşci, Wikimedia Commons, CC BY 4.0.
Dos semanas por generación con la nave a 27 °C
Los datos de laboratorio explican por qué se nos va de las manos tan rápido. De huevo a adulto tarda unos 14 días a 25,6 °C y 29 días a 17,6 °C; se desarrolla y se reproduce entre 17 y 32 °C, con el óptimo cerca de 27 °C (JIPM, 2026). Un trabajo de 2026 en pimiento y judía da el mayor crecimiento poblacional a 30 °C (Crop Protection). Traducido a una nave de octubre con medias de 25 a 28 °C: una generación cada dos o tres semanas, y cada semana que se tarda en ver el foco es media generación regalada.
Dos detalles más que importan para el manejo. Uno: la pupa está en el suelo, a unos 2,5 cm de profundidad, así que el acolchado plástico y los hongos y nematodos de suelo tienen sentido contra esta plaga. Dos: los huevos no eclosionan por debajo de 12 °C y cinco días a 5 °C los matan. El frío de enero es nuestro aliado; el problema es llegar a enero.
Con los sensores de clima de la nave se puede llevar la cuenta de esas generaciones desde el trasplante en vez de intuirla. Es justo lo que hace el índice de presión de plagas del informe semanal de xAgro: no te dice que tienes parvispinus, te dice cuántas generaciones ha tenido tiempo de hacer y si la semana le ha venido bien.
Qué auxiliar funciona: datos, no fe
Aquí es donde 2026 ha traído novedades de verdad. En el ensayo del IFAPA en jaulas con pimiento, con 15 hembras de parvispinus por planta y sueltas al inicio de la floración, el resultado fue claro:
- Orius laevigatus (8 hembras por planta), sola o combinada con los otros dos, dio la mayor supresión y también más kilos y más biomasa de planta.
- Franklinothrips vespiformis se mostró compatible con Orius: sus larvas incluso aumentaron en la combinación. Es un trips depredador que patrulla la hoja, donde Orius pasa menos.
- Amblyseius swirskii funcionó peor que Orius y, combinado, su población se hundió por depredación o desplazamiento. Y hubo más trips en flor que en el testigo, como si los empujara hacia arriba.
La conclusión de los autores es la que ya intuíamos en campo: Orius como base, sueltas pronto en los focos, porque ningún tratamiento consiguió contener la población cuando se introdujo tarde (Rodríguez et al., 2026). En ensayos de laboratorio y jaula de otro grupo, Orius redujo la población 2,5 veces pero sus adultos no pasaron de la primera semana sin flores: sin polen no hay Orius que aguante (estudio en PMC, 2026). Es decir, la suelta tiene que coincidir con flor, y antes de eso toca prevención.

Orius laevigatus adulto. En el ensayo del IFAPA fue el depredador que más bajó la plaga y más kilos salvó. Foto: Sabamohammad, Wikimedia Commons, CC BY 4.0.
Y la novedad local: el IFAPA está ensayando en invernaderos experimentales de Almería al trips depredador Franklinothrips megalops y crisopas autóctonas, con "resultados prometedores" y potencial para criarlos en biofábrica (RAIF, Junta de Andalucía). Todavía no están en el catálogo comercial, pero es la primera vez que la solución se busca aquí con una especie de aquí.
Lo que es obligatorio este año (y se está inspeccionando)
La Resolución de 10 de abril de 2026 declaró oficialmente la plaga en Almería y Granada y fijó medidas de obligado cumplimiento desde el 18 de abril (ASAJA Almería). A mediados de agosto la Delegación llevaba 597 inspecciones y 209 expedientes sancionadores (Phytoma). Lo obligatorio:
- Cierre hermético de bandas y ventanas.
- Trampeo masivo: dos placas azules por cada amarilla.
- Tratamiento fitosanitario antes de arrancar un cultivo afectado.
- Triturar los restos vegetales.
- Desinfectar la estructura antes de la siguiente plantación.
El eje de toda la estrategia es el mismo que en 2025: arrancar los cultivos que hacen de reservorio. De hecho la Junta ha destinado 2,9 millones a los agricultores que arrancaron el 100 % de su pimiento por daños de parvispinus, 216 de ellos en Almería (Phytoma). Lo que no se arranca en una nave se lo come la del vecino en octubre.
Checklist para esta semana
- Cierres: mallas, bandas y puertas. Con el pico en noviembre, cada agujero es una entrada.
- Placas azules a la altura de los brotes, el doble que amarillas, y contarlas de verdad, no mirarlas de lejos.
- Revisa al menos 20 plantas por nave dándoles la vuelta a hojas jóvenes y brotes, empezando por las zonas más calientes y cerca de bandas.
- Anota los conteos en la campaña (placas y plantas). Es lo que permite calibrar el índice de presión a tu nave y saber si vas a mejor o a peor.
- Foco detectado: habla con tu técnico antes de soltar o tratar. Orius necesita flor para establecerse, y las pocas materias activas que funcionan en ensayos se queman rápido si se repite el mismo modo de acción.
No es un trips más. Vive donde no mirábamos, se multiplica el doble de rápido de lo que pensábamos y el frío que lo frena llega en enero. Lo que cambia la película es verlo en octubre.
Fuentes
- Phytoma (08/09/2026): Almería afronta el inicio de campaña de pimiento con medidas reforzadas
- FruitToday (28/09/2026): tomate y pimiento pierden cancha en Almería
- Revista Mercados: el parvispinus se cuela una campaña más
- ASAJA Almería: resolución de 10 de abril de 2026 y medidas obligatorias
- RAIF / IFAPA: control biológico frente a Thrips parvispinus en invernaderos experimentales
- Rodríguez et al. (2026), Pest Management Science: depredadores frente a T. parvispinus en pimiento
- Journal of Integrated Pest Management (2026): biología, ecología y manejo de T. parvispinus
- Crop Protection (2026): efecto de la temperatura y la planta huésped en T. parvispinus
- Eficacia de enemigos naturales frente a T. parvispinus en laboratorio e invernadero (2026)

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